Las iluminaciones externas -el crepúsculo, la luna, el paisaje-; las
palpitaciones, espasmos, latidos y pulsaciones -el amor, la noche, las
metamorfosis estacionales, la sangre mar-; las manifestaciones vivaces -un
pájaro, el ánima, la muerte, una flor- se revelan con tan fervorosa
intensidad que excitan el deslumbramiento de nuestro ....
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